La indecisión es tu mayor amenaza

La mayoría de las personas están “a la deriva” a lo largo de la vida, lo que significa que aún no han determinado quiénes serán. Todavía están esperando que algo fuera de ellos les diga qué y quiénes deberían ser. Justo antes de que tengas un gran avance en tu vida, vas a golpear barreras mentales y emocionales: sentirás que tu vida se está desmoronando. En el momento en que tomas una decisión comprometida, tienes un control mucho mayor sobre tu mente, tus emociones y tus elecciones. En el libro, Outwitting the Devil, Napoleon Hill analiza un momento en el que se encontró con su “otro yo”, su lado que no era indeciso y no estaba claro sobre el futuro. Este “otro yo” operaba enteramente por fe y definición de propósito. Después de varios meses de profunda depresión, cuando Hill estaba en el fondo de una roca personal, llegó a un punto en el que ya era suficiente. Llegó al punto en que ya no le importaba lo que otras personas pensaran de él. Escuchó la voz en su cabeza, su “otro yo”, y decidió seguir esa voz con completa obediencia, sin importar cuán ridículo o aparentemente loco fuera. No tenía nada que perder, y solo ganar.

Escuchó con exactitud y actuó de inmediato, independientemente de la incertidumbre y de las consecuencias potenciales. Él no se permitió ni un segundo para cuestionarse o dudar. Como dijo el antiguo filósofo, Cato: “El que duda está perdido”. Se ha demostrado que, si dudas durante unos segundos cuando te sientes inspirado para hacer algo, como ayudar a alguien, sus posibilidades de hacerlo disminuyen de forma DRAMÁTICA incluso después de 2 a 4 segundos. Si te sientes inspirado a hacer algo, debes actuar INMEDIATAMENTE. Cada segundo cuenta.

Por lo tanto, Hill decidió actuar con completa obediencia, inmediatamente, sin importar lo que su otro yo le dijera que hiciera. Una vida sin vacilación. Esta voz le dijo a quién buscar ayuda financiera para publicar sus libros. Le dijo que reservara suites de clase mundial en hoteles cuando no tenía dinero para pagarlo. Le dio brillantes ideas de negocios con las que actuó de inmediato. En un fondo personal y profesional, Hill entró en un estado mental con un poder infinito. Después de haber pasado más de 25 años entrevistando a las personas más exitosas de su época, había escuchado a otros hablar de esta mentalidad, pero nunca la había experimentado. Ahora, él estaba teniendo una experiencia que validaba todo lo que había aprendido.

Muchos otros han sido atrapados por su “otro yo”.

Tomar una decisión en un estado apasionado o máximo. Comprometerse con esa decisión eliminando todo lo que esté en conflicto en su entorno y creando múltiples mecanismos de responsabilidad. Resuelve dentro de ti que lo que has decidido está terminado. Pasará. Tome grandes decisiones mientras se encuentra en un estado pico. Si no toma sus decisiones en un estado de máxima actividad, sus decisiones serán débiles y pequeñas. Cuando tomas tus decisiones mientras estás en un lugar mental claro y edificado, te pondrás en una trayectoria más elevada. Es tu responsabilidad ponerte en un estado máximo todos los días. ¿Por qué querrías vivir de otra manera? ¿Por qué querrías arrastrarte a través del día y de tu vida? Mejora tus estándares por ti mismo. Mejora tus estándares para el día. Sitúate en un estado elevado y luego tome decisiones profundas y comprometidas para avanzar.

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